Hay días en los que no quiero verte, pero muero porque vengas a buscarme. Esos días en que me suena el móvil y deseo que seas tú. Momentos en los que voy caminando por la calle y al oír mi nombre pienso que podrías ser tú. Instantes en que esquivo tu mirada, pero busco tu atención.
Y cuándo decido apartarte de mí, porque lo que haces me duele, justo cuándo estoy apunto de olvidarte, reapareces. Entras en mi vida, cómo si fuese tuya, y haces lo que te apetece. Desmontas todas mis teorías, todas mis falsas ideas. Reabres las heridas, vuelven esos sentimientos, esas dudas, y de nuevo se rompe el mundo.
Porque hay días en que morir sería menos doloroso, pero aún así sigo esperándote.
No hay comentarios:
Publicar un comentario