Creí que todo estaba perdido, que ya no volvería a sentirlo otra vez, y me equivocaba. Ha vuelto y golpea aún con más fuerza que la última vez. Me siento aturdida y algo torpe, pero a la vez más segura que nunca. Dime cómo has logrado hacerlo, cuéntame el secreto. Has hecho que aquello que una vez acabo conmigo ahora sea toda mi fuerza. Dices que soy un huracán, pero lo que no sabes es que ese viento lo mueves tú.
Has despertado ese instinto dormido, ese egoísmo natural, que hace que sólo te quiera para mí. No pienso dejarte escapar, eres mi presa. No te soltaré, pase lo que pase. No estoy dispuesta a perder la felicidad que me das, a dejar de sentir...
